Proclama de lanzamiento del Movimiento Yo Soy mi Gente, por el Secretario General del Movimiento, Pastor William Osmar Chamagua

Desde el Auditorio Herber Anaya Sanabria de la Facultad de Derecho en la Universidad de El Salvador 21 de enero, 2017

Es el turno de la ciudadanía digna ante la realidad en El Salvador

Es un honor, un desafío y un deber para nosotros, tomar la palabra e ir a la acción ante la dura actual realidad que vive el pueblo salvadoreño.
Nuestra organización YO SOY MI GENTE, integrada por salvadoreños y salvadoreñas residentes en El Salvador y el exterior; nos unificamos con el firme propósito de contribuir de forma contundente al desarrollo político democrático, social y económico de nuestra sociedad; conscientes de la situación actual de crisis y decadencia propiciada por los grupos políticos de interés y poder económico y político existentes y que ostentan los órganos del Estado, decidiendo y repercutiendo directamente en las vidas de los 9 millones de salvadoreños.
Hemos decidido pasar a otro nivel de lucha, después de 10 años de esfuerzos en el análisis y debate colectivo, la denuncia constante, propuestas, información y formación política y espiritual permanente, en torno a la realidad nacional e internacional, en todos sus campos; lo cual nos fortalece lo suficiente como para surgir como un movimiento capaz de incidir directamente en los factores en los que se requiere acciones ciudadanas concretas, ante las diversas instancias estatales y sectores privados; propugnando por cambios reales para que se inicie un proceso de refundación nacional, teniendo como eje fundamental la Constitución de la República, que, de aplicarse en su deber ser, nos llevará a un estadio de vida mucho más desarrollado como sociedad, lo cual es nuestro legítimo derecho, ganado a fuerza de tantos sacrificios de sangre, sudor y lágrimas, tanto como otros pueblos del mundo lo han logrado, peor que en El Salvador, por imponerse los intereses y criterios de los grupos enunciados, nos es negado sistemáticamente.
Después de toda una serie de jornadas y asambleas, consensuando nuestro ideario, objetivos y planeación estratégica, hemos trazado nuestros planes de trabajo para el presente período.
Surgimos como Movimiento hoy, en el contexto de los 25 años de los Acuerdos de Paz, que pudieron ser una pauta histórica para una transición a una sociedad desarrollada humana, cultural y económicamente desarrollada; pero tal ideal fue abortado a fuerza de hegemonías y polarizaciones nocivas, como también por la dispersión y anomia de la población misma, que endosó todo el poder a quienes se impusieron como “clase política y económica” única pero que administraron de forma fraudulenta, negligente y arbitraria esta empresa llamada El Salvador. Es pues, en honor y reivindicación de los miles de salvadoreños que ofrendaron sus vidas en ambos campos de batalla y a las víctimas y luchadores reales sobrevivientes, que reivindicamos con este esfuerzo, para que de forma gradual y progresiva cambiemos la historia, con la incorporación de más y más organizaciones y hombres y mujeres pensantes, dignos, constitucionalistas, de diversas corrientes de pensamiento o credos, pero humanistas y sobre todo dispuestos a pasar de las ideas y análisis y consignas o denuncias, a la acción sostenida organizada.
Nuestras expresiones, acciones y movilizaciones en ese cause se realizarán de forma pública, en plazas, comunidades, universidades, iglesias; mediante convocatorias mediáticas, redes sociales, foros abiertos, presencia en medios masivos de comunicación, posesionando la urgente necesidad de un giro como sociedad civil, propiciando la reunificación de todos sectores y liderazgos progresistas; desafiando ante las instancias constitucionales y estatales a los actores del órgano Ejecutivo y Legislativo, con la perspectiva de obligar a cambios reales en sus políticas y programas, a efectos de reivindicar a los sectores más afectados por las formas de hacer política en la actualidad. Las modalidades de acción serán diversas, dependiendo la naturaleza de cada factor, entre ellas, procesos ante la CSJ, FGR, Asamblea Legislativa, instancias del Ejecutivo; Organismos Internacionales; tanto en demandas y propuestas específicas, como en su seguimiento sostenido que garantice no sólo la promulgación o resoluciones, sino su ejecución en la práctica; lo cual se logrará mediante comisiones especializadas y fundamentadas en la inmensa cantidad de propuestas, tesis científicas y académicas, demandas, protocolos, leyes vigentes, instrumentos, estándares y normas internacionales suscritas por el Estado salvadoreño y que deberían configurar un programa mínimo de reivindicaciones.
Respetamos el derecho de cada quien al libre culto y pensamiento; son bienvenidos quienes expresen con ética y determinación su plena disposición a abrazar esta causa, aportando en todas las formas necesarias; sin enfrascaremos más en las formas de división y esquemas antagonistas y estériles, tales como derechas, centros o izquierdas; retomaremos en consenso objetivo cada corriente de pensamiento lo rescatable, partiendo de los principios de Unidad, justicia, Humanidad y de la constitucionalidad en su deber ser, es decir: bajo una norma primaria como eje fundamental a respetarse de forma totalmente ineludible, como o es la Constitución de la República; lo cual no significa que la constitución no debe estar sujeta a las reformas que sean necesarias para estar a la altura de la realidad actual. .
En ese orden, y debido a la necesidad de la mayor incidencia posible en la vida nacional, y tal como lo establece la Constitución como derecho y deber para hacerlo, también hemos iniciado el proceso de formación de un partido político, que deberá aspirar a modalidades mucho más democráticas y eficaces ante que demanda la población para una vida digna, tanto en su desarrollo interno, como en lo esencial de sus contenidos, ejes y programas, en procura real de un país desarrollado.
En estos 10 años de trabajo hemos alcanzado algunas potencialidades, tales como el reconocimiento de miles de salvadoreños en todo el país y el exterior, conscientes y con un considerable nivel de sensibilidad y conciencia social; lo cual representa grandes ventajas como alternativas entre los grupos enquistados existentes, que sufren de graves deterioros éticos, morales e intelectuales, así como desprestigio y un cada vez mayor desencanto justificado entre la población ante los efectos de tal forma de hacer política, tan permeada por la corrupción y la antidemocracia, que sólo ha generado miseria, violencia, impunidad, migración masiva forzada e incertidumbre.
Es por todo esto que se nos desafía con una coyuntura propicia para la incursión de movimientos ciudadanos reales, no de más grupos de interés o presión o agitación, sino alternativas coherentes, capaces de devolver a la población su derecho a un país en vida digna y desarrollo para todos.
Es con tal convicción y determinación que venimos a ofrecer nuestro corazón esta lucha que requiere de ciudadanos con alto nivel de responsabilidad patriótica en este momento en el que debemos unir esfuerzos concretos; unos con su trabajo duro y transparente, otros con recursos que ayuden a devolver la esperanza a todo un pueblo que lo merece.

GRACIAS POR UNIRSE A ESTA LUCHA PARA LOGRAR NUESTRA:

VISIÓN
Llegar a ser un referente y opción democrática ciudadana, participativa y representativa, inclusiva, capaz de incidir y contribuí en la transformación y desarrollo real de la sociedad salvadoreña y los distintos campos de la vida nacional.

NUESTRA
Misión
Ser una organización de unidad voluntaria de mujeres y hombres libres y conscientes; organizados como actores con la capacidad de propugnar e impulsar el desarrollo de una sociedad democrática, en paz, libertad, justicia y solidaridad; con equidad e igualdad de oportunidades, desarrollo integral, sin exclusiones ni discriminaciones.

NUESTROS

Objetivos
Promover la participación política, en equidad entre hombres, mujeres, jóvenes, y todos los sectores de las sociedad salvadoreña, principalmente de los excluidos y empobrecidos de siempre en procura permanente de sus derechos humanos, económicos, políticos, culturales, sociales.
Promover e impulsar las formas concretas de configuración y construcción de una sociedad desarrollada, libre, justa, solidaria, democrática y pacífica.

Contribuir al desarrollo humano integral del pueblo salvadoreño, mediante propuestas de políticas y programas de erradicación del empobrecimiento, mediante una cultura sistemática de creación de oportunidades para todos y todas, sin exclusiones ni discriminaciones de ningún tipo.
Ser parte activa del surgimiento de una sociedad justa, mediante la participación real ciudadana en todos los campos de la vida.

QUE DIOS NOS BENDIGA Y NOS ACOMPAÑE EN ESTE CAMINAR JUNTOS, PUES SIN ÉL NADA LOGRAREMS, PERO CON ÉL TODO…..
MUCHAS GRACIAS